¿Sabías? – Inmótica

¿Sabías? – Inmótica

La Inmótica aplicada a la gestión energética eficiente en Hoteles

El papel de los sistemas de climatización en la eficiencia energética.

Discutido ya el concepto de eficiencia energética en un apartado previo de la sección "¿Sabías?", analizaremos cómo se puede aplicar al sector hotelero.

Partiremos de un estudio de AVEN (Agencia Valenciana de la Energía) titulado "Guía de Ahorro y Eficiencia Energética en Establecimientos Hoteleros de la Comunidad Valenciana", según el cual la demanda de energía del sector hotelero de la Comunidad Valenciana es aproximadamente el 6% del consumo energético total del sector servicios, correspondiendo un 55% al consumo eléctrico y un 45% al consumo térmico. Teniendo en cuenta la diferencia de costes de uno y otro tipo de fuente de energía, la eléctrica representó el 71% del coste energético y la térmica el 29%.

Los principales servicios consumidores de energía, según este estudio, fueron: la climatización (calefacción y aire acondicionado) alrededor de un 45%, el ACS (agua caliente sanitaria) un 23%, la iluminación el 15%, la lavandería y cocinas en torno a un 12% y otros servicios, alrededor de un 5%.

Distribución del consumo energético en el sector hotelero en la Comunidad Valenciana 2001

Distribución del consumo energético en el sector hotelero

Un hotel, por su particular finalidad, es un edificio dedicado al descanso y confort de sus usuarios. Para lograr un ambiente confortable se utiliza la energía en sus diferentes formas, pero no por ello un mayor consumo energético ha de relacionarse con un mayor nivel de confort, al contrario, se pueden conseguir elevados niveles de confort con un consumo óptimo de energía.

Tras un breve análisis de los datos de distribución del consumo energético en el sector hotelero, se deduce que tiene mucho sentido optimizar el consumo energético asociado a la climatización, especialmente por el hecho de una parte importante no sólo consume energía térmica, sino que también consume energía eléctrica, que supone un alto porcentaje del coste energético.

Un importante factor en el consumo de energía está representado por la forma de construir los hoteles, siendo de especial importancia una construcción bioclimática que tenga en cuenta las condiciones climáticas para reducir el consumo energético, aprovechando los recursos naturales disponibles (sol, vegetación, lluvia, vientos), así como la adopción de medidas para lograr un adecuado confort térmico (convenientes aislamientos, correcta orientación) y una mayor independencia de la energía (introducción de fuentes de energía renovables).

No obstante, no todo hay que dejarlo en manos de los parámetros constructivos. Los usuarios tienen mucho que decir a la hora de ahorrar energía por medio de un consumo eficiente y responsable. El propietario o gestor de un hotel puede optimizar los consumos energéticos eligiendo los equipos de climatización más apropiados para su hotel, pero no puede controlar la actitud más o menos responsable de los diferentes usuarios. Sin embargo, sí tiene la inestimable ayuda de los sistemas automatizados de control activos o sistemas inmóticos.

Gestión de la climatización a través de la inmótica.

Un sistema inmótico de control activo permite conseguir importantes ahorros actuando sobre el modo de operación de los equipos de climatización, en función de la demanda en cada momento y en cada zona del hotel. Por ejemplo, se podría implantar  un sistema de sectorización para el control control zonal de temperatura en áreas públicas como recepción, pasillos, salas de reuniones, restaurante, bar, zonas de espera, etc. También un control individual y óptimo de la temperatura por habitación en función de si está reservada, ocupada o desocupada, puede reportar considerables ahorros.

Refiriéndonos al caso concreto de las habitaciones, que quizás sea uno de los puntos críticos en cuanto al consumo energético de los hoteles, hay que conseguir un equilibrio entre la sensación de confort de los usuarios, determinada por los parámetros de temperatura y humedad ambiente, y el consumo de energía necesario para lograrlo.

Con un sistema inmótico de control activo es posible controlar esos parámetros desde el mismo momento de la reserva, manteniendo el equipo de climatización en modo espera con suficiente antelación hasta que el usuario ocupe la habitación, momento en que pasará a modo confort. Cuando abandone temporalmente la habitación, el sistema inmótico hará que el equipo de climatización vuelva a modo espera y no pasará a modo confort mientras el usuario no vuelva a encontrarse en la habitación. Sólo cuando éste la abandone definitivamente (check out) y no haya otra reserva prevista a corto plazo para la misma habitación, el equipo pasaría a modo apagado o hibernación. Con esta forma de actuar se logra disminuir el consumo energético entre un 5-7% por cada grado de temperatura que se disminuya en el caso de la calefacción o se aumente en el caso del aire acondicionado. Los valores recomendados como temperatura de consigna en cada situación serían:

Temperaturas de consigna recomendadas en hoteles

El sistema inmótico puede incluso fijar unos niveles máximos y mínimos que el usuario normal del edificio no pueda manipular, permitiéndole únicamente cambiar los parámetros en el intervalo comprendido entre dichos niveles. Por supuesto, el administrador de hotel podrá cambiar dichos valores cuando lo considere necesario.

El control de la temperatura condicionado a la presencia o no de personas, además de en las habitaciones, también puede extenderse a las áreas públicas, como por ejemplo salas de reuniones, de forma que el sistema inmótico maneje la climatización en función de si se detecta o no ocupación en las mismas. Una innovación tecnológica interesante por su potencial y coste económico reducido es elaborar imágenes térmicas a partir de matrices de termopilas para determinar la carga térmica del recinto. De esta forma, será posible controlar el proceso de climatización minimizando el gasto energético para conseguir las condiciones ambientales predeterminadas.

Otra importante fuente de ahorro energético vendría determinada por la eliminación de los despilfarros debidos a descuidos. Por ejemplo, si en una habitación se detecta una ventana abierta durante un cierto tiempo, esté o no ocupada, es muy probable que haya habido un descuido que esté provocando un consumo innecesario en climatización. En ese caso, el sistema inmótico puede enviar una orden al sistema de clima para que se apague y no vuelva a encenderse hasta que se haya restablecido la situación normal. Esta funcionalidad es también aplicable a áreas públicas.

Un sistema inmótico permite asimismo aprovechar la energía natural del Sol para optimizar el consumo energético en climatización. Si se instalan elementos motorizados como cortinas, persianas o toldos en las ventanas del edificio, sería posible actuar sobre ellos de la forma más conveniente para optimizar la temperatura en el interior de las habitaciones o de las áreas públicas, permitiendo por ejemplo que el Sol las caliente en invierno o impidiendo que lo haga en verano.

No menos importante es aprovechar la ventilación natural para refrigerar el edificio cuando las condiciones lo permitan, por lo que un sistema de "free cooling" correctamente gestionado por un sistema inmótico puede aportar importantes ahorros energéticos.

Todas las medidas expuestas permiten optimizar el consumo energético en los hoteles, pero además una correcta política informativa a sus usuarios también ayudaría a concienciar de que la mejor forma de ahorrar es consumir de forma responsable.

La inmótica debe convertirse en una herramienta fundamental y clave para conseguir los objetivos de ahorro energético en los hoteles, gracias a que potencia la incorporación de nueva tecnología y a que su carácter integrador permite una optimización decisiva en la gestión energética de cualquier tipo de infraestructura.

La inmótica como garantía de una estructura eficiente

La inmótica no sólo contribuye de manera significativa al objetivo de eficiencia energética, sino que integra todas las funcionalidades de un edificio, logrando que las labores de mantenmiento estén coordinadas.

Si no se dispone de un servicio de mantenimiento adecuado de carácter preventivo, la calidad de la gestión se verá comprometida en poco tiempo. Pero, lo que es más importante, se reducen costes económicos y la calidad de la gestión se mantiene en el tiempo. Prodisei Technologies es fabricante del sistema inmótico SÉQIA basado en un bus de un solo hilo y que aprovecha la LAN existente en cualquier infraestructura para vincular los distintos segmentos funcionales existentes.La inmótica, dado su intrínseco carácter integrador, supone una optimización decisiva en la gestión y mantenimiento de cualquier tipo de infraestructura.

La escasez de recursos energéticos y las profundas transformaciones socio-económicas de los últimos años han obligado a un replanteamiento profundo de la forma de gestionar todo tipo de infraestructuras públicas y privadas con el fin de optimizar sus costes energéticos y de mantenimiento.

Entre ellos, el parque inmobiliario constituye uno de los sectores de mayor potencial de ahorro e identificado claramente en la Directiva comunitaria 2012/27/UE relativa a la eficiencia energética a través de sus Artículos 4, 5 y 6.

Según estudios realizados en 2005 por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) los principales consumos energéticos se encuentran en los sistemas de climatización (59%) y de iluminación (28%). Por tanto y en primera instancia, los principales esfuerzos para conseguir una reducción significativa de costes en el sector terciario deben centrarse en la adopción de medidas de eficiencia a través de la renovación tecnológica de equipamiento obsoleto y mediante una gestión eficiente de los sistemas de iluminación y clima con plataformas inmóticas que automaticen y supervisen tanto sus funcionalidades como el funcionamiento del resto de sistemas del edificio (audiovisuales, control de accesos, alarmas técnicas etc.).

Pero conseguir estos objetivos de ahorro de costes en los edificios, requiere concienciar claramente a los distintos agentes profesionales sobre la necesidad de incorporar nuevas soluciones tecnológicas, sobre la conveniencia de que todos los servicios se hallen integrados en una única plataforma de supervisión y sobre la importancia de que todas las labores de mantenimiento estén centralizadas.

Innovación tecnológica

El artículo 14 del Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE- 2007) señala que para justificar que una instalación cumple las exigencias que se establecen en este reglamento, podrá optarse, además de la adopción de la solución basada en la instrucción técnica correspondiente, por una solución alternativa, entendida como aquella que se aparta parcial o totalmente de las instrucciones técnicas. El proyectista o el director de la instalación, bajo su responsabilidad y previa conformidad con la propiedad, pueden adoptar soluciones alternativas, siempre que justifiquen documentalmente que la instalación diseñada satisface las exigencias del RITE porque sus prestaciones son, al menos equivalentes a las que se obtendrían por la aplicación de las soluciones basadas en las instrucciones técnicas.

La intención del legislador no puede ser más clara y relevante, abriendo un nuevo escenario al no estar a favor de un reglamento prescriptivo. La posibilidad de adoptar “soluciones alternativas” a la hora de abordar una instalación significa la posibilidad de introducir nuevos productos, nuevos sistemas tecnológicos e innovadoras metodologías técnicas. El enfoque de los proyectos inmóticos debería basarse, por tanto, en las prestaciones y objetivos frente a un enfoque meramente prescriptivo.

Es indudable que las innovaciones tecnológicas se suceden rápidamente y constituyen unas herramientas esenciales para el desarrollo de nuevas metodologías y modelos de gestión que conduzcan a edificios capaces de gestionar eficientemente sus recursos y fuentes de energía y capaces de optimizar los servicios que proporcionan para mejorar su rentabilidad de uso.

Hay que apostar, por tanto, por desarrollos tecnológicos contrastados y novedosos a la hora de abordar proyectos técnicos en edificios.

Supervisión integral

El funcionamiento de un edificio requiere de la existencia de múltiples sistemas de gestión, tanto básicos como específicos, a su área de actividad profesional. Así por ejemplo, sistemas de gestión autónoma habituales en cualquier infraestructura son la iluminación, la climatización, el control de accesos, la seguridad y vigilancia, los audiovisuales o la monitorización de parámetros ambientales y energéticos.

La integración de todos los sistemas existentes en un edificio (básicos y específicos) bajo una única plataforma de supervisión es la razón de ser de la inmótica. Aunque los distintos sistemas pueden seguir funcionando de forma autónoma, si así se requiere, esta supervisión integral permite abrir numerosas posibilidades para mejorar notablemente la eficiencia de la gestión global de la infraestructura. Además de la posibilidad de establecer marcos de interacción entre distintos sistemas en base a unos requerimientos determinados, es posible extraer información relevante de cada uno de ellos con el fin de programar nuevas funcionalidades de gestión. Por ejemplo, combinando información de consumos energéticos es posible establecer estrategias de prevención de averías actuando sobre los distintos sistemas de gestión del edificio.

Desarrollo de un plan estratégico de mantenimiento

La sostenibilidad de cualquier infraestructura depende de la gestión de cuatro aspectos fundamentales: mantenimiento preventivo, reducción del mantenimiento demorado, renovación de elementos y actualización funcional (Sawers, 2000).

Es esencial desarrollar una estrategia de mantenimiento del activo inmobiliario basado, sobre todo, en uno de tipo preventivo. Esto es, aquél que se realiza para adelantarnos a la causa de cualquier fallo bien mediante un mantenimiento planificado bien mediante un mantenimiento condicionado.

La importancia de disponer de un plan de mantenimiento para los distintos sistemas de un edificio queda reflejada en la Figura 1 donde es evidente que su carencia, no solo incrementa los costes, sino que reduce su vida útil al afectar a la integridad funcional del equipamiento existente.

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Figura 1. Incremento de la vida del activo si existe un plan de mantenimiento

Un plan de mantenimiento debe contemplar, asimismo, acciones de renovación periódica de los elementos del activo acompañadas de actualizaciones funcionales en caso de que lo permita el avance de la tecnología. La Figura 2 muestra, como una combinación de mantenimiento y renovación de elementos, incrementa las expectativas iniciales de vida útil del activo de forma significativa.

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Figura 2. Incremento de la vida del activo si existe un plan de mantenimiento con renovación

El Coste del Ciclo de Vida como base de la gestión de un edificio

Sin lugar a dudas, el mayor ahorro de costes en la gestión de los edificios a medio y largo plazo radica en disponer de un plan de mantenimiento adecuado que preserve sus prestaciones durante toda su vida útil. Esto es lo que se denomina gestionar los activos basado en el Coste del Ciclo de Vida (CCV).

El CCV comprende los costes totales (recurrentes y no recurrentes) que se incluyen en el diseño, proyecto, construcción, mantenimiento, rehabilitación y, en su caso, demolición a lo largo de la vida del activo. Minimizar el CCV hace que el balance de la gestión de la infraestructura sea óptimo. En la Figura 3 se muestra una distribución de costes durante las distintas etapas del ciclo de vida de un edificio según se establece en la norma ISO 15686-5:2008 Buildings & constructed asset – Service life planning- Part 5: Life Cycle costing.

Se observa que las etapas de mantenimiento y rehabilitación del edificio suponen más del 50% de los costes totales durante la vida del edificio. Por tanto, una gestión planificada a través del establecimiento de una metodología clara y rigurosa se hace imprescindible para optimizar la sostenibilidad de la infraestructura a lo largo del tiempo.

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Figura 3. Distribución de costes durante las diferentes etapas del ciclo de vida de un edificio

En definitiva, es esencial desarrollar una estrategia de mantenimiento del activo inmobiliario basado, sobre todo, en uno de tipo preventivo. Esto es, aquél que se realiza sobre el activo para adelantarnos a la causa de cualquier fallo bien mediante un mantenimiento planificado bien mediante un mantenimiento condicionado.

La inmótica como sistema de supervisión global

La existencia de un marco metodológico normalizado dado por el Reglamento Delegado (UE) Nº 244 (2012) de 16 de enero de 2012 permite realizar un estudio integral sobre la gestión de un edificio durante todo su ciclo de vida. Se enumeran las normas que deben aplicarse para calcular los niveles óptimos de rentabilidad con el fin de determinar los requisitos mínimos de eficiencia energética de la infraestructura y de sus elementos.

Es importante reseñar que es fundamental que durante la fase de construcción o rehabilitación del edificio, haya una interacción importante entre los equipos que van a implementar los activos con los que van a gestionarlo (labores de mantenimiento). De esta forma, será mucho más fácil asegurar la eficiencia energética global al haber procurado una infraestructura ya preparada para la activación de un plan de mantenimiento (CIBSE, 2006).

La inmótica es un sistema de supervisión activo que, además de ser capaz de administrar los recursos energéticos de cualquier edificio del sector terciario, proporciona una única plataforma de supervisión donde todas las labores de mantenimiento están centralizadas. Se reducen costes económicos y la calidad de la gestión se mantiene en el tiempo.

La inmótica debe convertirse en una herramienta fundamental y clave para conseguir los objetivos de ahorro energético en el sector terciario gracias a que potencia la incorporación de nueva tecnología y a que su carácter integrador permite una optimización decisiva en la gestión y mantenimiento de cualquier tipo de activos.

Prodisei Technologies es fabricante del sistema inmótico SÉQIA

La empresa valenciana Prodisei Technologies es fabricante de productos para la gestión activa de edificios e infraestructuras (inmótica). La actividad de la empresa se centra en el desarrollo de tecnología propia y en una cartera de servicios de alta cualificación técnica relacionados con mantenimiento y SAT. Actualmente, cinco trabajadores dedican más del 60% de su actividad a labores de diseño de nuevo producto. El resto de trabajadores dedican un porcentaje nunca inferior al 20% de su actividad a labores de apoyo técnico a esta línea.

Prodisei Technologies es fabricante del sistema inmótico SÉQIA basado en un bus de un solo hilo y que aprovecha la LAN existente en cualquier infraestructura para vincular los distintos segmentos funcionales existentes. La Figura 4 muestra la arquitectura del sistema.

Arquitectura funcional sistema SÉQIA

Figura 4. Arquitectura funcional del sistema inmótico SÉQIA, fabricado por Prodisei

Nuestros módulos inmóticos se basan en tecnología de microcontrolador lo que permite que haya autonomía funcional sin depender de ninguna unidad de control central. Asimismo, cada módulo es capaz de procesar órdenes complejas y/o condicionadas en base a entradas de sensores electrónicos lo que evita la presencia de un módulo lógico especializado. La alimentación de todos ellos es 220Vac lo que evita la necesidad de incorporar una fuente de alimentación en cada segmento bus.

El Software de configuración y visualización SÉQIA se proporciona con un servidor que se conecta a la red LAN. De esta forma, se produce una detección automática todos los módulos inmóticos existentes en la instalación con el fin de ser configurados y definir escenas para combinar distintas funcionalidades inmóticas.

La puesta en marcha del sistema es abordable por cualquier profesional con una mínima formación por parte de Prodisei Technologies: instalador eléctrico, técnico de mantenimiento o informático. No existen costes por licencias o por puntos de consumo para el uso del Software. El control y gestión del sistema SÉQIA se realiza a través de cualquier PC que disponga de navegador WEB conectado a la red LAN del edificio o incluso a través de la red ETHERNET.

Prodisei Technologies, como empresa tecnológica, apuesta por la gestión óptima y sencilla de instalaciones complejas en los sectores público y privado. Especializada en la incorporación de innovaciones tecnológicas, permitir la supervisión y mantenimiento remoto o proporcionar un servicio técnico coordinado, Prodisei pretende convertirse en  un agente de referencia en el sector de la gestión de infraestructuras.